5/2/14

Comentario de La primavera, de Sandro Botticelli

                                                                           

Comentario publicado en Pensar el arte




IDENTIFICACIÓN
Tipo de obra y función: pintura mitológica
Nombre: la Primavera
Técnica: Temple sobre tabla
Localización: Galería de los Ufizzi, Florencia
Autor: Sandro Botticelli
Cronología: siglo XV, Quatrocentto
Estilo artístico:  Renacimiento.

ANÁLISIS
La técnica usada para la realización de La Primavera es el temple (mezcla de los pigmentos mediante huevos) sobre tabla. 
En ella se representan a varias figuras mitológicas. Venus junto a las tres Gracias, que bailan a la derecha de Mercurio. En el lado izquierdo está Flora junto a la ninfa Cloris que es perseguida por Céfiro y en la parte superior nos encontramos con Cupido.


Esta obra destaca tanto por su gran realismo que encontramos en la figuras y en el estudio tan detallado de la anatomía, como por su naturalismo; y también es un claro ejemplo de retrato. Estos retratos se representan: la Gracia de la derecha es Caterina Sforza, la Gracia del medio podría ser Semiramide Appiani, mujer de Lorenzo il Popolano que está representado en el Mercurio; esta Gracia mira fijamente a su marido (Mercurio). Y la Gracia de la derecha podría ser Simonetta Vespucci, que fue un prototipo de belleza para Botticelli. La sensación de movimiento de la obra viene acentuada por los sutiles movimientos de las Gracias mediante su danza y también por Cloris y Céfiro, es decir, podemos considerar que es una obra dinámica en gran parte.

En la obra podemos trazar una especie de triángulo que termina Cupido, bajando hacia Mercurio y Céfiro, uniéndose entre las demás figuras. Las tres Gracias pueden representar un único personaje. Y el centro de la obra sin duda es Venus.

Los rostros de los personajes reflejan serenidad y paz sin llegar a ser tristes ni melancólicos aunque en la mayoría de las obras de Botticelli se reflejan estos sentimientos y al final de su vida acentuará más el dramatismo.

Las figuras están distribuidas de la siguiente manera: Venus está junto a las tres Gracias, que bailan a la derecha de Mercurio, que intenta tocar el cielo. En el lado izquierdo está Flora, que recoge las flores que Cloris suelta por la boca; Flora es la única que mira fijamente al observador. La ninfa Cloris es perseguida por Céfiro y en la parte superior nos encontramos con Cupido, vendado de ojos y que dirige una flecha hacia una de las Gracias; en este personaje también se aprecia la aparición de una nueva técnica: el escorzo. Venus está representada en el centro y al aclararse la arboleda, tras ella crea una especie de aureola. Se cree que las tres Gracias representan la voluptuosidad, la castidad y la belleza. Mediante las distintas posiciones de las figuras se rompe la ley de frontalidad que en esta época tiende a desaparecer.

En cuanto a la profundidad lo podemos apreciar tanto en el lugar donde está colocada la Venus y por el paisaje repleto de naranjos. Pero da la sensación de haber una tercera dimensión. El escenario en este caso es un paisaje de naranjos aunque también podían ser en esta época otros escenarios como los arquitectónicos.

En esta obra predomina la luz sobre todo sobre los cuerpos de los personajes y en los claros del bosque. También las flores del suelo tienden a crear un contraste en el color oscuro del bosque y el de las flores. Los colores usados son tanto fríos como cálidos: fríos en el bosque y el cuerpo de Céfiro y cálidos en los ropajes de Mercurio y Venus. Pero los colores destacan sobre las líneas que todavía, de forma deliciosa, delimitan el dibujo.

COMENTARIO

Esta obra, datada entre 1477 y 1478, pertenece a Sandro Botticelli (1444-1510), un pintor cuya concepción de la pintura es más poética que científica o matemática. Este célebre pintor opta por la representación de figuras humanas dejando a un lado la perspectiva. Su pintura se vio implicada en un cambio que impuso en su mentalidad las predicaciones del fraile Savonarola, el cuál critica el paganismo, llegando a organizar una quema pública de cuadros donde también se eliminaron algunos de Botticelli. Este es un pintor magnífico de Vírgenes, aunque también se aficionó a la pintura mitológica. Otras obras suyas son La caluminia, El Nacimiento de Venus y el Descendimiento.

La Primavera de Botticelli pertenece al Renacimiento. El Renacimiento significa un nuevo despertar del Humanismo. El hombre se siente centro del universo (antropocentrismo), y esto tendrá una evidente plasmación en el arte, tanto en la arquitectura como en la escultura y la pintura, donde el naturalismo y el realismo se irán imponiendo con más fuerza. La belleza de las formas sustituye al expresivismo del arte medieval. Se produce un retorno a las formas artísticas propias del clasicismo.

La figura clave de este período es el humanista, el hombre universal. Nace ahora la crítica del arte. Ello da lugar al surgimiento de tratados sobre arquitectura, escultura y pintura. El artista empieza a cobrar conciencia de su papel en la sociedad. Es respetado por todos, se hablará de "genios". El mecenas es el protector de los artistas. Un buen ejemplo es la familia de los Médici.
Botticelli pertenece al Quatrocento, siglo donde un elenco de artistas e intelectuales viven protegidos por familias nobles. Florencia es la cuna de esta nueva forma de entender el arte, la filosofía y el mundo. Aquí crearán sus obras Brunelleschi, Alberti, en escultura Ghiberti y Donatello, en pintura Fra Angélico, Masaccio, Piero de la Francesca y Botchelli.
En el Cinquecento la capital cultural se desplaza a Roma. Los papas serán los nuevos mecenas.



4/2/14

El tributo de la Moneda. Massacio












IDENTIFICACIÓN
Pintura religiosa
Título: El Tributo de la Moneda
Técnica:  pintura mural al fresco.
Autor: Massacio
Cronología: siglo XV (1424/1428)
Localización: Capilla Brancacci, Florencia
Estilo: Renacimiento. Pintura del Quatrocento

ANÁLISIS

Esta obra pertenece al conjunto pictórico que adorna la capilla de la familia Brancacci en la florentina iglesia del Cármine. Dicho conjunto está organizado en torno a un retablo gótico y, está constituido por varios frescos, de los cuales éste se sitúa a la izquierda del retablo. 
Representa uno de los episodios de la vida de Cristo narrado por San Mateo, en el que se cuenta el milagro producido cuando el recaudador de impuestos exigió a Jesús el pago del impuesto de la alcabala y, éste ordenó al apóstol Pedro que sacase la moneda con la que pagarlo, del vientre de un pez que tenía que pescar en el río que se ve en la escena, hecho que definitivamente ocurrió.

Masaccio narra en el mismo fresco las tres escenas del milagro, sintetizadas en una sola representación. En el centro vemos a Cristo rodeado por sus discípulos y al recaudador de impuestos (es la figura de espaldas), cuando Jesús ordena a Pedro pescar el pez y extraerle la moneda. A la izquierda, se observa el milagro propiamente dicho, pues vemos a Pedro arrodillado extrayéndola junto a un río pintado con gran sencillez. A la derecha del grupo principal, sobre un fondo arquitectónico, se ve a Pedro entregando la moneda al recaudador. Las diferentes escenas aparecen unidas mediante los gestos, Cristo señala el lugar donde Pedro hará el milagro, mientras el recaudador y las miradas de los apóstoles señalan al otro lado.

Toda la composición aparece enmarcada en un fondo de montañas esquemáticas con algunos árboles, de clara influencia del pintor florentino del Trecento, Giotto, considerado uno de los precursores del Renacimiento. Consigue dominar la inserción de las figuras en el fondo, colocando árboles cada vez más pequeños creando distintos planos. Por el contrario, el escorzo arquitectónico se acerca al espectador. El contraste paisaje-arquitectura hace que la escena se amplíe. Las cuestiones compositivas están resueltas siguiendo los dictados matemáticos de la perspectiva que había enunciado Brunelleschi, lo que resultó ser totalmente revolucionario para el mundo de la pintura.

Las figuras aparecen pintadas con líneas suaves y presentan una gran naturalidad que las aleja de la rigidez medieval. Frente al preciosismo de otras escuelas y pintores (pensemos en “El matrimonio Arnolfini” de Van Eyck, por ejemplo), Masaccio opta por las soluciones sencillas, austeras e incluso angulares que de nuevo nos vuelven a remitir a Giotto, en un intento por recrear fórmulas clásicas.

Los personajes aparecen envueltos en sencillas vestiduras y sorprenden por su sensación de volumen que les dota de una fuerza extraordinaria. Si a esta fuerza volumétrica les unimos los gestos grandiosos que en forma teatral muestran los personajes, el resultado es majestuoso. Miguel Ángel en el siglo siguiente, recogerá el testigo de Masaccio y valorará la fuerza volumétrica de los cuerpos y su sensación de masa.


En cuanto al colorido, se pude ver que se produce un contraste entre el fondo de colores apagados y las figuras, cuyas túnicas brillantes las hacen destacar aún más. Los colores aparecen matizados por la luz, consiguiendo la sensación de volumen mediante un modelado estatuario, con efecto de tridimensionalidad, pareciendo figuras muy corpóreas. Crea vacíos entre la figuración que nos dirigen la vista hacia el fondo y alejan el paisaje, mientras que el uso de colores cálidos en las figuras nos las acercan.


Masaccio pertenece a la generación de jóvenes artistas que en el siglo XV florentino permite el paso del lenguaje gótico al renacentista, la denominada generación experimental, junto al arquitecto y escultor Brunelleschi y al escultor Donatello. Aunque nació en el seno de una familia noble del norte de Italia, se formó como pintor en Florencia, donde coincidió con Brunelleschi, con el que le uniría una profunda y prolífica amistad.

1/2/14

Ejemplo de comentario artístico: Cúpula del Duomo de Santa Mª de las Flores



 IDENTIFICACIÓN:

Tipo de obra y función: arquitectura religiosa.

Localización: Cúpula de la catedral de Santa Mª de las Flores, Florencia, Italia.

Autor: Brunelleschi

Cronología: siglo XV, 1ª mitad.

Estilo artístico: Renacimiento. Quattrocento Italiano.

 

 

 

ANÁLISIS

La cúpula de Brunelleschi remata la catedral gótica de Florencia. El proyecto del artista fue seleccionado en un concurso público.

Utiliza distintos materiales para la ejecución: mármol de varias tonalidades  en el tambor, blanco en los nervios exteriores, teja y ladrillo rojo en los plementos de la cúpula.
El exterior de la cúpula se subdivide en tres partes:
1.-El tambor octogonal (con óculos en el centro de cada una de las ocho partes)  que sustenta la cúpula.
2.-La cúpula de grandes dimensiones y forma ojival, efecto que se acentúa por los ocho arcos de mármol blanco que la recorren y
3.- La linterna que remata la cúpula e ilumina el interior con luz cenital.

La gran aportación técnica de Brunelleschi, está en lo que no se ve. Es una cúpula ejecutada sin cimbra de madera Se autosustenta


La originalidad reside en que la cúpula externa esconde otra interna. Ideó un sistema de construcción basado en la ejecución de dos cúpulas con cámara de aire interior y con vigas horizontales que recogen la mayor parte de los empujes y los trasladaban al tambor. Las cúpulas se construyeron formando círculos concéntricos hasta la linterna. Esta solución permite que el interior sea un espacio diáfano sin nervios. Consigue una cúpula autoportante de notables dimensiones, supera los 100 metros de altura.
 COMENTARIO

Florencia, durante el Quattrocento vivió una época de esplendor político, económico y cultural. Fue la ciudad de Los Medicis, familia que sabrá reunirse de un elenco de artistas e intelectuales que convertirán a Florencia en la cuna del Renacimiento y del Humanismo; en la ciudad trabajaron artistas de la talla de Donatello, Ghiberti, Botticelli, Fra Angélico…

Para muchos Historiadores del Arte, la cúpula del duomo de Florencia es la obra que marca el inicio del Renacimiento. A Brunelleschi se le considera el principal arquitecto renacentista del siglo XV junto a Alberti.
Construyó obras de gran valor como el Hospital de los Inocentes, la capilla Pazzi, la iglesia de San Lorenzo o el palacio Pitti… en todas ellas está el espíritu renacentista: son obras  donde el todo es la suma de las partes, obras estudiadas no como edificios aislados sino como obras que forman parte del entorno, basadas en la proporción, en la perspectiva, en la búsqueda de la belleza, obras donde el ritmo se logra por la repetición de elementos, inspiradas en el legado clásico. Brunelleschi para la ejecución de la cúpula  estudió a conciencia la cúpula del Panteón de Agripa de época Romana.
La cúpula de la catedral de Florencia, una de las más bellas, es el símbolo de la ciudad; ha inspirado e influido en arquitectos de todas las épocas, a pintores, escritores, cineastas (Habitación con vistas). Se levanta majestuosa sobre los tejados de Florencia y nos traslada a una época donde la cultura y el arte vivieron un momento de esplendor. 


29/1/14

Obras de Brunelleschi

Palacio Pitti,  construcción civil.
Florencia
Quatrocento, S XV



La importancia del Palacio Pitti de Filippo Brunelleschi es que en él el autor establece el modelo renacentista de palacio que fue ampliamente seguido por sus discípulos, como ocurre en el caso del Palacio Médici- Ricardi.

El aspecto externo es casi de una fortaleza. Tiene planta en cuadrilátero en que las dependencias se construyen en torno a un patio con amplios jardines. Muestra una tendencia a la horizontalidad mediante una superposición de tres pisos o cuerpos.

El muro está muy articulado mediante balaustradas. Se emplean para los muros sillares almohadillados, que va siendo más plano a mediad que se gana altura. Los vano con arco de medio punto constituidos por dovelas almohadilladas. Las ventanas llevan frontón.





HOSPITAL DE LOS INOCENTES



Se trata de un edificio de gran horizontalidad. En el cuerpo inferior se dispone de un pórtico con arcos de medio punto sobre columnas corintias, que se despega visualmente de la construcción. En las enjutas de los arcos hay tondos o medallones policromados con figuras blancas (bebés que piden) sobre fondo azul.

Es el único elemento figurativo, ya que Brunelleschi desnuda esta fachada del Hospital de los Inocentes del resto de elementos decorativos.




IGLESIA DE SAN LORENZO



Inspirada en las basílicas paleocristianas que Brunelleschi estudío, se trata de un templo con planta de cruz latina de tres naves, planteada bajo un esquema 2-1, es decir con la nave central más alta y ancha.

En el interior, la nave central tiene cubierta adintelada con casetones y las laterales bóveda vaidas. La separación de las naves se establece mediante columnas de orden compuesto y sobre ellas entablamento en el que descarga cada arco de medio punto. El crucero está rematado con  cúpula
Brunelleschi busca en esta iglesia básicamente dos aspectos:

Horizontalidad: Se emplean elementos arquitectónicos que refuerzan la sensación de horizontalidad, como los entablamentos, la cubierta plana de la nave central, etc.
Armonía: Busca la armonía empleando criterios geométricos. Por ejemplo establece formas cúbicas ya que altura de las columnas es idéntica a la distancia entre columnas contiguas y entre éstas y los muros de las naves laterales.
También citaremos aquí la Basílica del Espíritu Santo, que es similar a la anterior
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